Las hojas de estilo representan un aporte considerable para la redacción de documentos accesibles (ellas no son absolutamente molestas por el contrario a lo que mucha gente piensa). Estas hojas de estilo permiten en efecto el uso de los elementos HTML estructurantes evitándolos para formar un párrafo. Por otro lado es muy a menudo posible utilizarlos para evitar de ubicar una imagen en lugar de un título (ganar en tiempo en el desarrollo y en el volumen de las frases).
La utilización de hojas de estilo ofrecen numerosas ventajas a los que programan en HTML. En primer lugar una puesta en página mucho más rica. Por otro lado la misma hoja de estilo puede ser utilizada en varios documentos, lo que permite ganar un tiempo considerable cuando se escribe en el código HTML. Por último mejoran enormemente la coherencia del sitio. El responsable del sitio no tendrá en efecto ninguna verificación que hacer para asegurarse de la homogeneidad de su sitio (esto es tanto más cierto en el caso de los sitios realizados en equipo). Las informaciones de la misma naturaleza (encabezamientos de nivel equivalentes, párrafos...) serán presentadas automaticamente de la misma manera, sin que sea necesario repetir sistematicamente los mismos elementos de puesta en forma.
Es así como cada navegador es libre de utilizar o no las indicaciones de forma (tamaño de las letras, fuentes, estilos...). En los casos de soft para ciegos y disminuídos visuales, esas indicaciones son lo más a menudo inútiles. Solamente hará falta vigilar a que los documentos sean utilizables para un navegador no soportando esas hojas de estilo (es suficiente para eso o bien poner las hojas de estilo en un fichero <.css> o bien poner los estilos en un comentario al comienzo del documento).
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